¡Una mascarilla de turba negra orgánica natural!

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Hoy vengo a mostraros un producto que seguro os resulta muy curioso. Desde Infertosa, una empresa dedicada fundamentalmente a la extracción de turba para agricultura, jardinería y demás, me enviaron su nuevo producto estrella: la turba negra orgánica para fines estéticos.

La turba es una sustancia parecida a la arcilla negra, pero con otras particularidades. Es un recurso natural limitado que se forma por la descomposición de restos vegetales durante siglos.

Aunque existen diferentes tipos de turba ésta en concreto es una muy descompuesta y
muy negra de uso tópico, con tiene propiedades astringentes y anti-inflamatorias, que ayuda a oxigenar la piel y a activar la circulación sanguínea. 

Se puede utilizar para muchas cosas, como para la caspa, el acné, inflamaciones musculares, artritis, artrosis, quemaduras, estrías... En fin, múltiples funciones todas de ellas tópicas. En este caso yo os voy a hablar de mi experiencia usándola como mascarilla cosmética facial, que es como yo la he utilizado. Aunque no descarto utilizarla más adelante de otra forma en algún momento de relax.


Actualmente lo están comercializando en tarros de 500 ml, pero nos aseguran desde la empresa que están trabajando para poner a la venta el tamaño más pequeño de 200 ml, más cómodo y limpio. Porque un poco guarrete si que es...


Mi experiencia

Aunque me daba un poco de apuro probarla por el aspecto que tiene, me animé al ver que a compañeras les había ido muy bien y no se le había irritado la piel. Esto me daba bastante miedo porque mi piel es muy sensible y súper reactiva.

Efectivamente, reaccionó. También es cierto que ellos te recomiendan que hagas una prueba antes de utilizarla y yo fui un poco a la aventura.


Apliqué la mascarilla por todo la cara excepto en las zonas más sensibles. Como se hace con todas las mascarillas vamos. Y fue una sensación un poco rara. La piel me picaba un poco, pero algo muy leve, soportable totalmente. Cuanto más tiempo pasaba (la dejé actuar como 20 minutos, quizás un poco más), se acentuaba la sensación de tirantez. Esto si era bastante notorio, como si te estuviesen estirando la piel hacia atrás. Muy raro todo. Pero siempre soportable, si no lo hubiese retirado antes jaja

Dejé pasar el tiempo de exposición que ellos recomiendan y la retiré. Cosa que me costó un poco de trabajo porque no era como las mascarillas habituales: al mojarla seguía estando seca, no volvía a humedecerse y había que retirarla con cuidado porque si no notaba como que arañaba.

Cuando la retiré mi cara fue un poema. Había leído que no enrojecía la piel y, a mí, como podéis ver en las fotos, me dejó una marca totalmente roja que me daba un miedo terrible que no se quitase. Pero he de decir que no notaba irritación ni me picaba la piel ni escozor ninguno. La rojez fue calmándose poco a poco y desapareciendo. Apliqué también agua termal para acelerar el proceso porque estaba asustándome el asunto y me calmó bastante.


Y ¡vuelta a la normalidad! Menos mal que acabó por desaparecer por completo sobre la media hora después. Y para mi sorpresa la piel quedó estupenda. Es cierto que se nota como más elástica y limpia. Así que todo lo anterior puede olvidarse.

Aún he tenido poco contacto con ella y, a pesar de todo, podría recomendarla. Me gusta que sea todo tan natural y que cumpla con su finalidad. Supongo que según el tipo de piel afectará de una manera u otra, he visto como a compañeras no les ha provocado rojez ninguna y en cambio a mi sí, pero cada piel es un mundo. ¿Qué opináis? ¿Os animaríais a probarla? ¡Tiene una pinta que da sustito!

2 comentarios:

  1. yo tengo la piel bastante sensible, no sé si me iría bien! besitos

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    1. Yo también la tengo bastante sensible, por eso no la aguanto más de diez minutos. En cuanto empieza a secarse y me pica la retiro. Pero a parte de la rojez no me da ningún otro problema. ¡Cuestión de probarla!

      ¡Un beso!

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